El Contador Público y el medio Ambiente

Ser ambientalmente amigables

Ser “ambientalmente amigables” es un asunto que ahora también nos incumbe a los contadores públicos.

Podríamos definir que:

“ser ambientalmente amigables significa que todo lo que utilicemos del ambiente lo devolvamos al mismo ambiente con una mejora”

Por ejemplo:

  • si debemos cortar un árbol, plantamos 10,
  • al construir una casa nos aseguramos de ponerle plantas,
  • en nuestra fábrica tratamos las aguas residuales y así podríamos dar más ejemplos.

Sin embargo, las empresas se enfrentan a nuevos retos ambientales y deben cumplir con ciertas reglas o mostrarse “ambientalmente amigables”.

¿Qué estamos haciendo los contadores públicos al respecto?

Cito en este artículo a Elisa Guillén Argüelles, autora de “La Ética del Contador Público en la Protección del Ambiente“, Oaxaca, México.

Agenda Global para el Cambio

La Organización de las Naciones Unidas ha elaborado una “Agenda Global para el Cambio”.

En esa agenda se proponen estrategias ambientales de largo plazo que permitan:

  • obtener el desarrollo sustentable de las actividades económicas y sociales que realizan, y
  • en donde todos tendremos espacio para participar.

Los problemas ambientales actuales

Las evidencias recientes nos están demostrando los problemas que han afectado y siguen afectando al medio ambiente y las consecuencias posibles de no tomar acción:

  • El efecto invernadero causante del calentamiento global,
  • la destrucción parcial de la capa de ozono que rodea a la Tierra,
  • la destrucción o alteración de los diversos ecosistemas existentes,
  • la lluvia ácida,
  • la desertificación,
  • la contaminación del agua, suelo y aire son algunas de esas consecuencias.

El ser humano no puede ser irresponsable y dañar el mundo que vivirán las siguientes generaciones.

Los Contadores Públicos si podemos colaborar con el bienestar actual y futuro de los habitantes del planeta al:

  • verificar el cumplimiento de las políticas ambientales de la comunidad o
  • en la recomendación para que nuestras empresas tengan el “sello verde”.

Los Contadores y su responsabilidad por el cuidado del ambiente

a) Desde el punto de vista profesional

Nosotros podemos colaborar con nuestro criterio y recomendaciones para que se concreten iniciativas medioambientales

Es urgente ampliar nuestro criterio de ética profesional y convertirnos en verdaderos “contadores amigos de la ecología” al interesarnos en esos temas e identificar como benefician a la empresa, a la sociedad y al medio ambiente.

¿Y por qué no convertir al Contador Público en un gran defensor y protector ambiental?

La contabilidad social, la responsabilidad social corporativa y todas estas muchas iniciativas han llegado para quedarse e inclusive permite que una empresa venda sus productos a un precio mayor dado que son “ambientalmente amigables”. Por lo tanto es negocio ser un protector del ambiente.

Houldin (1993) establece que a un nivel pragmático, las dos razones más obvias por las que los contadores debemos preocuparnos por la protección del ambiente son:

  1. Los problemas ambientales son cuestiones de negocios también, es decir, en términos de legislación y de cambios de mercado, el ambiente tiene implicaciones para los negocios en aquellas áreas en las que los contadores están normalmente involucrados, como pérdidas y ganancias, la ventaja competitiva y la eficiencia en el costo, hasta renglones más complejos como lo son la valuación de los activos, los pasivos contingentes y el riesgo ambiental, en los cuales la mayoría de los contadores tendremos un papel que jugar.
  2. La protección al ambiente tiene considerables implicaciones para la auditoría en todos sus aspectos. Además de las implicaciones ambientales derivadas de las leyes que regulan el ambiente en relación a la auditoría hay una creciente demanda por parte de los gobiernos para que las empresas lleven a cabo auditorías ambientales.

b) Desde el punto de vista ético y humano

Solo tenemos una sola Tierra y todavía no podemos salir de ella si alguien la afecta terriblemente. Si los vecinos cometen desastres con el ambiente, nosotros recibimos las consecuencias, o al revés.

El dilema ético viene cuando uno utiliza, contamina y saca provecho y el otro no consume, pero comparte la contaminación.

Los contadores públicos también debemos contraer el compromiso de colaborar para preservar la Tierra para las futuras generaciones.

¿Qué estamos haciendo en concreto los contadores públicos por el ambiente?

Retos actuales de los Contadores

Compartimos el criterio de que el Contador público debe proponer a sus clientes o empleadores el establecimiento de una política ambiental que les permita cumplir con la responsabilidad social que como negocios también tienen ante las comunidades en las que se encuentran establecidos.

Hoy es negocio “ser ambientalmente amigables”.

Muchos clientes o consumidores de productos o servicios han empezado a exigir que estos sean “ambientalmente amigables”, es decir, que no contaminen ni causen deterioro o destrucción al ambiente.

Algunos organismos estatales exigen el cumplimiento de leyes medioambientales por lo tanto el Contador público también debe conocer y evaluar el cumplimiento de la empresa de esas leyes.

Áreas de sensibilización ambiental

Por otro lado, desde el punto de vista meramente contable, Gray (1993) argumenta que existen cinco áreas en las que los contadores pueden contribuir a este proceso de sensibilización ambiental:

  1. El sistema contable actual debe ser modificado para identificar separadamente las áreas de gastos relacionados con el ambiente (y tal vez también las de ingresos), entre las cuales se encuentran las de consumo de energía, disposición de residuos, empaque y reciclaje, gastos legales, gastos de restauración y limpieza de suelos, y los pasivos contingentes.
  2. Identificar los aspectos ambientalmente negativos de los sistemas contables existentes, y en la medida de lo posible, mejorarlos o abatirlos.
  3. El sistema contable requiere tener una visión más futurista, partiendo del contexto actual, y al mismo tiempo debe estar muy alerta ante los rápidos cambios ambientales que puedan surgir. Esta previsión puede resultar muy útil sobre todo en los ahorros de costos de energía y en la evaluación de costos ambientales potenciales de proyectos de inversión ambientales, entre otros.
  4. La elaboración de los reportes financieros debe cambiar también para reflejar los diversos aspectos de los costos ambientales.
  5. Se requerirá desarrollar nuevos sistemas de información y de contabilidad. La experimentación y la innovación serán cruciales aquí para la creación de un sistema contable que incorpore los criterios de sustentabilidad de las transacciones desarrolladas por las entidades económicas.

Recomendación

En relación a nuestro tema sobre el Contador público y el medio ambiente sugerimos que el contador adopte un papel de sensibilizador de estos temas tanto en lo personal como en las organizaciones.

También podemos verificar el cumplimiento de las normas ambientales como auditores o contralores.

Finalmente podemos emitir opiniones sobre la sustentabilidad de un determinado negocio desde el punto de vista ambiental. Las auditorías ambientales son consideradas como parte fundamental de la administración del ambiente, en donde muchos contadores púbicos podrán demostrar sus habilidades y experiencia.

Una auditoría confiable aumenta el grado de confianza de una empresa

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